El 23 de diciembre, en una reunión con un representativo grupo de médicos y otros profesionales de la salud, realizada en un céntrico restaurante de Bogotá, Marcelo Torres aprovechó el momento para hacer un planteamiento sobre el asesinato del gobernador Luis Francisco Cuellar, quien cumplía 69 años. Destacó que Cuellar ya había sido secuestrado cuatro veces por la guerrilla de las Farc. En esta ocasión fue plagiado en su casa y posteriormente fue degollado.

Marcelo reiteró su indeclinable posición en contra del secuestro y recordó a los asistentes que esa visión ha sido parte de sus principios desde que inició su actividad política en la izquierda. Deploró también el lamentable hecho porque, como ha venido sucediendo de años atrás, para la percepción de un país extenuado por la violencia y que repudia el secuestro, el asesinato contribuye a apuntalar la falsa necesidad de que Uribe continúe en el poder. Recordó la sentencia que el fundador de la corriente revolucionaria y obrera en la que él ha militado siempre, Francisco Mosquera, y que ha sido divisa de su corriente política: "no hay causa noble o vil que justifique el secuestro".
Bogotá, 24 de diciembre de 2009